Juan Melchor nació en 1815, en la aldea de los Becchi, a 25 kilómetros de Turín. Era el menor de los hijos de un campesino piamontés, Francisco. Como su padre murió cuando apenas tenía dos años, la niñez de Juan fue muy difícil. Fue su madre, Margarita, quien educó y sacó adelante a sus hijos.

Los niños crecieron rodeados de mucha pobreza material pero en un hogar donde sobraba el amor. En su casa se oraba diariamente y ya a los seis años Juan recitaba correctamente el rosario. Cada noche leían sobre la vida de un santo y sobre las misiones y los misioneros.

A los nueve años tuvo un sueño que fue el comienzo de su camino hacia la santidad. En este sueño se vió rodeado de niños que se peleaban entre sí y se golpeaban. Trató de calmarlos, y al no poder quiso usar la fuerza con ellos. Entonces Nuestro Señor le dijo: "No. tienes que ganártelos con mansedumbre" Le indicó entonces que su maestra sería la Santísima Virgen, quien se le apareció y le dijo: "Toma tu cayado de pastor y guía a tus ovejas"

Estudiar le costó muchísimos sacrificios, pues aunque era muy inteligente y tenía una memoria prodigiosa, no tuvo nunca con qué costear los libros y los materiales escolares, y tenía que pedir limosna para poder asistir al colegio. Esa misma pobreza lo hizo más comprensivo luego con los jóvenes que, como él, no tenían con qué estudiar, y lo movió a buscar los medios para proveerles una educación.

Cuentan que un día Juan se encontró con un sacerdote, que se negó a atenderlo porque dijo estar "muy ocupado con cosas importantes." Ese encuentro seguramente tuvo gran influencia en la obra de San Juan Bosco con los niños.

Su don de hacer milagros es excepcional. Para su canonización se presentaron 650 milagros obrados por él, y luego de ser canonizado ha seguido obteniendo favores para sus devotos.

Oraciones a San Juan Bosco